El Globero/El Político Globero

Pol Pot y el rey divino de Angkor

Los Jemeres Rojos, liderados por Pol Pot, tomaron el poder en Camboya en 1975, iniciando un régimen sanguinario de 3 años en los que exterminaron a todo aquel que no fuera camboyano y adepto al régimen. A lo que siguió la esclavización de la población local tras su exilio forzado al campo. Donde muchos otros morirían de hambre o de agotamiento, tratando de cumplir con el modelo económico, inspirado en la Camboya medieval, que trató de establecer el gobierno.
Las razones de que un régimen tan excéntrico y cruel llegara al poder hay que buscarlas en la características previas de la sociedad camboyana, a la situación política interna, así como a la geopolítica internacional. Mientras que para entender lo que Pol Pot trató de hacer con los camboyanos tenemos que dirigirnos a la sociedad hidráulica utópica del rey divino de Angkor. Edad gloriosa de la historia de Camboya con el Imperio Khmer.

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Emblema del Estado de los Jemeres Rojos

Introducción:

Con este ensayo pretendo analizar las particularidades de la sociedad camboyana al iniciarse la segunda mitad del siglo XX, con el objetivo de entender las peculiaridades del régimen de los jemeres Rojos. Es decir, voy a centrarme en una perspectiva “desde abajo”, para comprender cómo las bases sociales de Camboya dieron lugar al ascenso de una ideología tan extrema. Pero para ello es necesario analizar el proyecto e intenciones de Pol Pot, su ideología maoísta y su perspectiva historicista, en un intento de volver al pasado, al esplendor y prosperidad del reino de Angkor, cerrando el país, al mismo tiempo, de toda influencia exterior.

No conviene obviar el contexto histórico. Muchos años de protectorado francés en el que poco se hizo por el futuro de Camboya y durante el cual, además, ésta quedó en un segundo plano en el ente colonial que era la Indochina francesa. La influencia colonial dejó al país en una situación de evidente retraso social y económico, que no pudieron ser levantados tras la independencia, en parte, debido a unas estructuras políticas muy débiles, tanto de gobierno como de oposición. Sin embargo, en el periodo post-colonial, se reafirma un creciente odio a todo lo occidental en particular y a lo extranjero, en general.

Reafirmándose este sentimiento con la guerra de Vietnam y el posterior bombardeo aéreo sobre Camboya. En esas circunstancias no fue difícil para una élite afiliada al partido comunista hacerse con el apoyo popular, sustentado en la defensa de la identidad nacional, las clases populares y el rechazo a lo extranjero. Dado que era una sociedad que no había experimentado, ni remotamente, la revolución industrial, tenía más sentido volver a un régimen de élite de primera fase (según la teoría de la modernización), que a un régimen de masas industrial de segunda fase. Por lo que la teoría maoísta se amoldaba perfectamente a la vuelta al medio rural de un imperio que, hace mil años, según algunos historiadores, fue de los más poderosos del planeta.

Tomado el poder, sin grandes impedimentos, ni locales ni internacionales, se inició un proceso exterminador, con el cual se buscaba eliminar a cualquier sujeto susceptible de suponer un riesgo para el régimen. Lo que incluía a todos los extranjeros, a todos los que no fueran de la etnia Khmer o simplemente adeptos al régimen. A lo que siguió el traslado forzado de la población urbana al medio rural para realizar trabajos en el campo y volver a la prosperidad mítica de Angkor, basada en el cultivo del arroz y en un innovador(para el siglo X) sistema de irrigación y almacenamiento de agua. Como consecuencia de estas medidas, más de un tercio de la población de Camboya pereció ejecutada, de hambre o agotamiento. Más de 2 millones de muertos. Y la producción y productividad del país apenas se incrementaron, puesto que no se consiguió realizar una segunda cosecha anual, ni mucho menos las hasta 4 de las que hablan algunas teorías históricas, en las que se basó el régimen de Pol Pot y que, ahora, son fehacientemente discutidas por otros historiadores.

A la hora de comprender el régimen sanguinario de los jemeres rojos, hay que profundizar en las condiciones en las que se encontraban los camboyanos, por lo que analizaremos las características de las bases sociales del régimen y cómo éste ganó legitimidad. Al tiempo que examinaremos el mito histórico de la teoría hidráulica del glorioso Imperio del rey divino de Angkor para entender cómo se justificaba el proceder del régimen avalado por teorías históricas bastante generalizadas, que ofrecían una salida optimista a la estancada economía camboyana.

En el mismo escudo de armas de la República de Kampuchea vemos claramente identificados los elementos que debían dotar de prosperidad al país.

Parte 1: Historia de Camboya, Pol Pot y el partido comunista.

Camboya fue un protectorado francés desde 1863 hasta 1953, parte de la Indochina francesa. Sin embargo entre 1941 y 1945 fue ocupada por Japón generando los primeros movimientos nacionalistas camboyanos, que ya siguieron después de la guerra e hicieron imposible que durara mucho tiempo más la colonia francesa. Una de las razones que debilitó el control francés fue la errónea elección del rey Norodom Sihanouk, ya que los franceses controlaban la linea sucesoria desde 1904. Pues con este rey Camboya se independizó en 1953, estableciéndose una monarquía constitucional que, al mismo tiempo, perdía el control sobre el delta del Mekong situado en territorio vietnamita.

Durante el gobierno del rey Sihanouk se iniciaron diversos proyectos de modernización del país, al tiempo que el gobierno se mantenía ambiguo, neutral en la guerra fría, con algunas inclinaciones comunistas, pero con el partido comunista exiliado en Vietnam.

Con la guerra de Vietnam en marcha, Camboya se mantuvo neutral, aunque frecuentemente la lucha entre americanos y vietnamitas se trasladaba a terreno camboyano, ya que los últimos lo utilizaban como refugio. Cada vez más incursiones militares estadounidenses se dirigían a Camboya, a la que acusaban de suministrar armas y víveres a los vietnamitas. Aunque lo cierto es que ambos bandos se abastecieron del arroz camboyano, que conoció sus mejores cosechas durante los años de la guerra y que vio cómo gran parte de la producción acabó atravesando la frontera como contrabando sin alimentar las arcas estatales.

En 1970 un golpe de Estado liderado por el Primer Ministro Gneral Lon Nol, con el apoyo de Estados Unidos, derrocó al rey. Lo que provocó una situación de gran inestabilidad en el país. Y de la cual surgió Pol Pot sirviéndose de la fragilidad del nuevo gobierno y de la fragilidad del partido comunista.

Como veremos más adelante, apenas se puede hablar de una sociedad de clases en Camboya. Como mucho podemos hablar de una sociedad campesina y una sociedad urbana con muy poca relación entre sí. Pero, sin grandes terratenientes, todas las plantaciones eran familiares y de subsistencia, y sin industria, apenas había escalones intermedios entre el rey y el campesinado. Tan sólo una pequeña “élite cortesana”, que trabajaba en el palacio real, y que podía gozar de ciertos privilegios, aunque sus propiedades fueran tan exiguas como las de cualquier otro campesino, destacaba sobre el resto de la población. De esta pequeña élite proviene Pol Pot, gracias a lo cual algunos de sus hermanos trabajaron en el palacio real y él consiguió un privilegio reservado a muy pocos, la educación. Incluso más, fue a estudiar al extranjero, a Paris. Donde adquiriría su ideología comunista maoísta durante los años 60.

Cuando Pol Pot regresó a Camboya era, cuando menos, una figura insignificante dentro del partido comunista, cuya cúpula seguía en el exilio en Vietnam, muy vinculado al partido comunista local. Pero la realidad del partido comunista en territorio camboyano era distinta. De una parte era la única alternativa organizada al poder, por lo que todos aquellos que lucharan contra el régimen gobernante se veían empujados al partido comunista, incluidos el rey Sihanouk cuando fue derrocado y sus seguidores. Sin embargo esta situación también provocaba que el partido estuviera muy faccionalizado y a escala local, donde realmente era operativo, actuase bajo ideologías muy diversas, que incluían pensamientos tradicionalistas, religiosos o monárquicos. En definitiva, el partido comunista era el único instrumento que disponía de una red distribuida por todo el país capaz de organizarse y actuar, pero carecía de un poder central que dirigiera dicha red tan variopinta. En este escenario surge Pol Pot y su camarilla como parte de dicha red, denominándose como “centro”, y convirtiéndose en la rama más extremista del partido, organizaban ataques violentos contra el régimen de Sihanouk primero y de Lon Nol después. Las represalias solían dirigirse contra elementos más visibles del partido que Pol Pot, por lo que se debilitaban esas otras ramas y hacían ganar cada vez más influencia al “centro” dentro del partido.

Mientras tanto, las acusaciones de Estados Unidos a Camboya de respaldar a los comunistas vietnamitas acabaron derivando en un bombardeo exhaustivo y sistemático sobre el campo camboyano entre 1969 y 1973, con el supuesto apoyo de Lon Nol. Lo que provocó un gran resentimiento del campesinado contra un ataque que apenas comprendían y que el partido comunista se encargó de hacer responsables a los extranjeros y al gobierno de Lon Nol. Toda la población superviviente de cada poblado que era arrasado por los bombardeos acababa uniéndose al partido comunista. Y los únicos que fueron capaces de capitalizar todos estos apoyos fueron Pol Pot y su “centro”, gracias a su discurso extremo, su extraordinaria capacidad de eliminar(literalmente) a cualquier oposición dentro y fuera del partido, y a su capacidad de liderazgo y organización en un país desolado por los bombardeos.

Los jemeres rojos tomaron Phom Penh en 1975, vitoreados por las fuerzas vencidas de Lon Nol, sin gran oposición por parte del régimen, y establecieron la República Democrática de Kampuchea. Tomando una serie de medidas que detallaremos más adelante.

Parte 2: Características de la sociedad camboyana.

Examinemos ahora las particularidades de las bases sociales de Camboya previas al régimen de los Jemeres Rojos para buscar posibles causas que expliquen su ascenso.

Territorialmente compacta:
Camboya está formada por extensas llanuras bajas vertebradas por ríos (a través de los cuales se realiza el transporte, debido a la escasez de infraestructuras). Todo este territorio bajo está rodeado de montañas, por lo que, al tiempo que la comunicación interna es sencilla, está bastante incomunicada con el exterior.

Para entender la idiosincrasia de este país tenemos que hacer hincapié en su peculiar territorio: La mayor parte de Camboya es terreno ganado al mar durante los últimos 3.000 años, debido a los sedimentos que ha ido depositando el río Mekong. Mediante este proceso una parte de lo que era mar fue siendo flanqueada hasta quedar completamente rodeada por tierra. Con lo cual se convirtió en un lago, el lago Tonle Sap. Y, mientras sus aguas se volvían dulces, una gran variedad de fauna marina de agua salada se adaptó al nuevo medio, uno de los más fértiles del planeta. Pero lo excepcional no es esto. Al lago Tonle Sap lo alimenta el río del mismo nombre que nace en las montañas del noroeste de Camboya. Después de dejar el lago las aguas fluyen por el mismo río hacia el sur/sureste hasta desembocar en el río Mekong justo en Phnom Penh. El río Mekong, que nace en el Himalaya a 4909km de su desembocadura, fluye en Camboya de norte a sur hasta entrar en Vietnam poco antes de su desembocadura. El hecho excepcional es que, debido al deshielo en el Himalaya, el Mekong incrementa su caudal drásticamente durante el verano, pasando de 2.200 metros cúbicos por segundo en abril a mas de 36.000 en septiembre. Este incremento de caudal hace que el río, al llegar a Phnom Penh, fluya hacia la desembocadura al sur y hacia el lago Tonle Sap hacia el norte, cambiando el sentido del curso del río Tonle Sap, aumentando el volumen y extensión del lago y anegando gran parte de la planicie que es en su gran parte Camboya. Cada año este hecho permite una excepcional cosecha de arroz, mientras que campesinos y animales pueden hartarse a “recolectar” peces atrapados en charcas e, incluso, en las copas de los árboles, al retirarse las aguas.
Teniendo en cuenta que, según H. Stirlein, una explotación ganadera produce 340.000 calorías por hectárea y el trigo produce 1.500.000 calorías, por las 7.300.000 calorías que produce el arroz, este fenómeno natural facilitaba el asentamiento y prosperidad de los campesinos en torno al lago. La pega es que, durante el reto del año, esas mismas tierras resultan poco productivas y ha sido imposible conseguir una segunda cosecha anual, salvo en el mítico periodo de Angkor. Por lo que los sistemas de riego y depósitos de agua han gozado de gran importancia histórica en Camboya. De hecho los grandes reyes de Angkor, al igual que los faraones, se aseguraban su grandeza e inmortalidad construyendo obras monumentales, sólo que en Angkor, en lugar de pirámides, las construcciones eran embalses. Cada rey construía el suyo, cuanto más grande mayor su gloria. Lo que reforzaba su figura divina como aquel que traía el agua.

Demográficamente dispersa:
Camboya se encontraba demográficamente dispersa debido a su modelo productivo unifamiliar y de subsistencia. Organizada en pequeñas poblaciones de agricultores-ganaderos, la dispersión de poca densidad de la población era necesaria, ya que el 80% de la población eran campesinos.

La dispersión de la población complicó la organización política contra los regímenes de Sihanouk y de Lon Nol. El partido comunista estaba dividido en múltiples facciones, que supo ganar Pol Pot para su causa gracias a una realidad que unió en la desgracia a gran parte de esa población: los bombardeos americanos.

Administrativamente centrada:
El poder se encontraba centrado en la ciudad, Phnom Penh, socialmente aislada del campo.
En la capital encontramos el poder político, la administración del Estado y su burocracia y la escasa actividad de servicios del país. Además, la reducida producción dirigida a la exportación se concentra en la ciudad, al tiempo que el consumo de productos importados se limitaba a la misma. No existía un intercambio de bienes real entre el campo y la ciudad, únicamente el suministro de alimentos desde el primero a la última, sin contrapartida alguna.

El aislamiento de la ciudad con el campo además distanciaba al gobierno de la mayor parte de la población y de la actividad productiva. De ahí la preeminencia de la unidad familiar ante la carencia de planes gubernamentales.

Económicamente no diversificada:
La economía del país dependía enormemente del cultivo del arroz y la crecida del río Mekong (el cual es extraordinariamente regular año tras año). Además, el sistema productivo no estaba integrado a mayor escala que la unidad familiar, por lo que los planes de producción a largo plazo o los cultivos o actividades alternativas eran imposibles.

La dependencia del arroz centraba, además, el periodo productivo tras la crecida de los ríos, produciendo un gran desequilibrio a lo largo del año. Pese a que el Tonle Sap es uno de los medios naturales más fértiles y productivos del mundo, la falta de variables de producción limitaba en gran medida la variedad productiva.

Y esta dependencia fue trágica cuando, tras los bombardeos americanos, el 75% de los animales de carga habían muerto y la población, malnutrida, tuvo que cultivar sólo con sus manos. El daño que se había producido en el campo provocó un grave descenso de la producción del único producto que se producía.

Lingüísticamente unida:
El Khmer era la lengua oficial, siendo el vietnamita y el chino las lenguas extranjeras más habladas, de acuerdo con la población de esos orígenes que vivía en el país. El francés no estaba muy implantado y era muy raro en las áreas rurales.

Étnicamente homogénea:
El 80% de la población era Khmer. Mientras que la población china y vietnamita, así como los cham, se concentraban en las ciudades orientadas a los servicios, especialmente al comercio. Ninguna de ellas integrada con la población autóctona.

Debido al trazado colonial de las fronteras, aproximadamente un millón de khmer quedaron fuera de Camboya, pasando a formar parte de las minorías khmer de los países vecinos. Los cuales, llegado el momento, no fueron considerados khmer khmer, sino khmer vietnamitas, khmer laotianos, etc. Por tanto susceptibles de estar contaminados por ideas extranjeras y un riesgo para el régimen. Muchos khmer que volvieron a Camboya atraídos por la ideología del nuevo régimen, con la que simpatizaban, fueron simplemente ejecutados, pues no eran khmer khmer.

Socialmente no diferenciada:
La inmensa mayoría de la población eran campesinos pequeños propietarios. En 1950 sólo el 4% de la población no poseía tierras. Incrementándose al 20% para 1970. Dada la nula diversificación productiva y la orientación de la economía a la subsistencia, apenas existe una clase intermedia entre el campesinado y la Corona. El equivalente a la nobleza cortesana europea (a la que pertenecía Pol Pot) no poseía grandes territorios, ni amplias cabañas. Les distinguía su influencia en sus relaciones en Palacio, la posibilidad de hacerse con algún cargo palaciego y el privilegio del acceso a la educación. Por lo que la guerra de clases no debería tener un papel relevante en el ascenso del comunismo en Camboya. Sin embargo, la pertenencia de Pol Pot a esa élite social (aunque no económica), le permitió educarse y hacerse con las riendas del partido comunista para dirigirlo hacia una especie de despotismo ilustrado.

Culturalmente uniforme:
El 80% de la población era budista theravada. De hecho, dentro de la población khmer no existían diferencias reseñables. Si se diferenciaban de los vietnamitas, éticamente cercanos, al ser éstos budistas mahayanas. En la bibliografía al respecto se observa una cierta contradicción, que no implica un error. Al tiempo que se alude a cierta hermandad entre vietnamitas y camboyanos, se desprende de los hechos bastante resentimiento de los camboyanos para con los vietnamitas. Un sentimiento de rechazo, como complejo del hermano menor, hacia lo vietnamita que explota y exacerba Pol Pot. La minoría vietnamita de Camboya fue aniquilada en su totalidad durante la Kampuchea Democrática.

Además las minorías china y cham también suponían una diferencia cultural obvia, especialmente los últimos que son musulmanes. Por lo que también fueron perseguidos.

Políticamente subdesarrollada:
Previamente al régimen de Pol Pot, tanto la monarquía como el régimen de Lon Nol eran débiles y dependientes del exterior, arrastrando décadas de dominación bajo el protectorado francés. La organización política alternativa se supeditaba a los comunistas, también dependientes del exterior, principalmente Vietnam, y de ideología muy diversa, aún fieles a muchos principios de la tradición camboyana, incluyendo a antimonárquicos(durante el reinado de Sihanouk), monárquicos(tras su derrocamiento), nacionalistas, budistas y demás grupos opuestos al régimen.

La dispersión y la escasa conectividad hizo que los principios de los comunistas variaran de unas regiones a otras, con una organización local mal interconectada, sin control central hasta la llegada de Pol Pot. Quien se benefició de la debilidad estructural del partido para ganar poder dentro del mismo e imponer su ideología en su interior. De hecho, el ascenso de Pol Pot no se debe a la ideología que había importado de París, que no gozaba de mucha popularidad por su extremismo, sino que se debe a cuestiones logísticas. Los mandos del partido, tras muchos años de exilio en Vietnam, debido a su pasividad daban cierta imagen de apolillamiento. Mientras tanto, el “centro” de Pol Pot supo poner en valor la red de la que disponía el partido sin importar diferencias ideológicas gracias a la guerra lo que, entonces, gracias al éxito de sus tácticas violentas y alcanzado el poder, le permitió imponer su ideología.

Privada de la educación:
Hasta los años 60 del siglo XX no existe, literalmente, la educación. Por lo que en los años 70 empieza a formarse la primera generación educada.

Durante los años del protectorado francés la educación tradicional budista de pagoda había decaído. Pero los franceses no se preocuparon de proveer un nuevo sistema más moderno. Así que en 1954 sólo 144 camboyanos habían terminado el bachillerato, mientras que no existían las universidades.

Durante el reinado de Sihanouk, de 1954 a 1970 se pasó de 8 a 200 institutos con 150.000 estudiantes y se abrieron 9 nuevas universidades con 11.000 estudiantes. Educando a la primera generación de estudiantes camboyanos, 1 millón, el 20% de la población. En contraste con el resto de la población que carecía totalmente de formación. La élite de esta generación educada la formaba la camarilla de Pol Pot, no más de 4 ó 5 camboyanos que habían estudiado en París.

Sin duda esto generó un cisma que dividió a la población, algo que no ocurría por razones sociales, económicas o culturales. Se creó así una élite joven formada, sobre el resto de la población mayor analfabeta. Lo que facilitó la manipulación de los últimos y el riesgo de caer en el despotismo para los primeros. De todas formas, conviene resaltar el enorme subdesarrollo educativo con el que llegó la sociedad camboyana a la segunda mitad del siglo XX. Situación fácilmente asociable a otros aspectos del subdesarrollo del país, tanto económicos, políticos como sociales. Y tampoco es descabellado vincular este hecho con el ascenso de los Jemeres Rojos, quienes, siendo parte de esa élite educada, supieron movilizar mejor que nadie al campesinado analfabeto contra Lon Nol, como responsable del los bombardeos y de todos sus males.

Aislamiento en la unidad familiar:
Como ya hemos mencionado la estructura productiva estaba sustentada en la unidad familiar y en la agricultura de subsistencia. Lo que además de fraccionar la economía en unidades autárquicas, aislaba socialmente a las familias, ya que no era necesaria la interacción social para la actividad productiva. Y al hablar de unidad familiar nos referimos a la familia nuclear. La vida cotidiana en los pequeños poblados se realizaba de puerta hacia dentro de la vivienda. El camboyano era muy reservado con sus vecinos con los que no establecía lazos de afecto.

Este fraccionamiento de la sociedad en celdas separadas se retro-alimentaba de la estructura productiva, impidiendo que se establecieran relaciones sociales más fuertes al estar aislada la producción e impidiendo nuevas formas de producción colectiva al no existir lazos sociales que las facilitaran.

El aislamiento se vería reducido con la proliferación de la educación y la solidaridad provocada por la guerra. La aparición de una amenaza externa tan poderosa ayudó a crear lazos afectivos en torno a sentimientos de miedo y desamparo.

Sin embargo el modelo de trabajo colectivizado de Pol Pot en los campos contrasta con la realidad previa, lo que sugiere ya una total dirección reglada por su parte. El modelo productivo que se trata de instaurar, por tanto, en la Kampuchea Democrática no tiene nada que ver con las necesidades del campo camboyano, sino que se instaura el modelo utópico diseñado por esta nueva élite llegada al poder. Se invierte un sistema totalmente descentralizado, articulado en la unidad familiar, en otro totalmente centralizado en las ordenes de una oligarquía despótica ilustrada.

Parte 3: Los bombardeos americanos.

El conflicto armado entre vietnamitas y americanos se introducía con frecuencia en territorio camboyano, ya que los primeros lo utilizaban como santuario. Por tanto los segundos acabaron incrementando sus incursiones en territorio de Camboya, así como las operaciones especiales para cortar los suministros al Viet-Cong.

Además, durante la guerra de Vietnam, hasta un 40% de las exportaciones de arroz pasaban de contrabando la frontera para alimentar a los contendientes, sin pagar impuesto arancelario alguno.

Finalmente, como estrategia para combatir el apoyo camboyano a los nor-vietnamitas en la guerra, Estados Unidos acabó bombardeando masivamente el país, dirigiendo sus ataques a las zonas rurales donde operaban las guerrillas comunistas vietnamitas y los jemeres rojos. De 1970 a 1973 lanzaron 540.000 toneladas de bombas matando a más de 150.000 civiles. En su mayoría campesinos desconocedores del conflicto entre Vietnam y Estados Unidos o de las particularidades de la guerra fría. Por lo que habrían de aceptar las explicaciones que se les daban, de que aquellos ataques eran responsabilidad de Lon Nol, con el apoyo de los malvados extranjeros. Muchísimos pueblos fueron arrasados, con gran parte de su población muerta, los supervivientes trataban de buscar ayuda entre la desesperación y el miedo que causaban unos ataques desproporcionados e impersonales.

El régimen de Pol Pot creció de las cenizas de la Camboya rural. Usando la devastación y la masacre de civiles como propaganda de reclutamiento. No fue difícil para los jemeres hacerse con el favor de un campesinado del que el gobierno se había desentendido y que el partido comunista tradicional no supo organizar. Probablemente las características de la sociedad camboyana podrían favorecer el establecimiento de semejante régimen, pero lo que es indudable es que el bombardeo americano sirvió de catalizador definitivo. Sin el cual Pol Pot jamás hubiera podido llegar al poder, al menos tal como lo hizo.

Parte 4: Medidas del régimen de Pol Pot.

Teníamos una Camboya 80% campesina, 80% khmer y 80% budista, analfabeta, dependiente del arroz, resentida contra todo lo extranjero, sustentada en la unidad productiva familiar y sin ningún tipo de organización política. Una sociedad subdesarrollada y frágil que fue expuesta primero a una guerra colindante y después al bombardeo con el armamento más sofisticado del mundo. En tales condiciones todas las estructuras sociales, económicas y políticas se resquebrajaron dando facilidad a una facción insignificante para hacerse con el control, gracias al vacío de poder existente, tanto en las estructuras políticas estatales, como en las fuerzas de oposición.

El reinado de Sihanouk hubiera sido más útil que el régimen de Lon Nol para los intereses americanos. Sin embargo los propios americanos ayudaron a derrocar al primero en favor del segundo por su proximidad a ideas comunistas. Lo que Estados Unidos debió prever es que el régimen de Lon Nol no podría desvincularse de los posteriores bombardeos contra las guerrillas comunistas en el campo camboyano, ya que había sido puesto allí por los mismos que estaban bombardeando. Mientras que Sihanouk si podría haber sido un dirigente más creíble como gobernante impotente ante la maquinaria bélica americana, impotente pero no indiferente. Probablemente contra Sihanouk Pol Pot habría tenido más problemas para reclutar fuerzas, de hecho los monárquicos de Sihanouk estaban con Pol Pot contra Lon Nol. Lo cierto es que los americanos, en su lucha contra las guerrillas comunistas, favorecieron el establecimiento del régimen comunista más sanguinario de la historia, contra el que sin embargo no hicieron nada, pues fueron los vietnamitas, respaldados por la Unión Soviética quienes pusieron fin al régimen.

El resultado de que esa facción tan minoritaria llegara al poder y la consecuente fragilidad de un nuevo régimen en estado embrionario exacerbó el racismo y la xenofobia de la que había hecho gala siempre el “centro” de Pol Pot, que centró su proyecto medieval en la población khmer, campesina, budista y comunista(dentro de las facciones comunistas unas habrían de ser más propicias y otras más sospechosas). Por lo que todo aquel que no reuniera todas y cada una de estas condiciones no era merecedor de participar de la utopía maoísta angkoriana y, como amenaza contra la misma, debían ser ejecutados.

Los Jemeres Rojos, tras tomar el poder, inmediatamente evacuaron las ciudades y exiliaron forzosamente a toda la población para trabajar en proyectos de trabajo rural, tratando de reconstruir el sistema de cultivos del país, severamente dañado por los bombardeos, inspirándose en el modelo del siglo XI (momento de máximo esplendor del Imperio Khmer). Pero además, en su intento de volver a aquella sociedad mitificada o debido a su desprecio por todo lo extranjero, descartaron el uso de la medicina occidental, destruyeron templos, bibliotecas y cualquier cosa considerada occidental. Un terció de la población del país, de un total de 8 millones, murió asesinada, debido al sobre-esfuerzo del trabajo forzado, de hambre o por enfermedad. Los chinos, vietnamitas, cham y profesionales urbanos(médicos, abogados o profesores) que no lograron escapar fueron ejecutados. Mientras tanto se establecía un Estado agrario focalizado en conseguir una segunda cosecha gracias a los sistemas empleados en el siglo XI.

El régimen de Pol Pot comprendía muchos otros aspectos, como la reeducación, la vida rural, la colectivización o las cooperativas jerarquizadas en castas(según el grado de relación de cada cual con el antiguo régimen), todo bajo una férrea dirección central que delegaba en mandos cuyo mérito era su fidelidad a la ideología oficial, lo que acababa derivando en ordenes caóticas, contradictorias e ineficientes, aderezadas con una brutal violencia y una gran carestía. Muy pronto, ya en 1975, la mayor parte de la población odiaba a los jemeres rojos.

El nuevo régimen, mediante su partido político, el Angka, marcaba las directrices del comportamiento social, en el trabajo y en las actividades cotidianas, sublimando las voluntades individuales y reprimiendo la iniciativa personal. El conocimiento, la experiencia… La vida previa a la revolución se eliminó de la conciencia colectiva prohibiendo su uso cotidiano. La noción de una gran amenaza contaminadora frente a la virtud única que dictaba el Angka justificaba cualquier acción punitiva. La colectivización del trabajo en el campo, el trabajo forzado, se llevaba a cabo gracias a la supresión de la conciencia individual. El esfuerzo de la nación para lograr las metas del Angka se debía llevar a cabo con una determinación firme, como un engranaje inerte de una gran máquina humana siguiendo las órdenes del Angka, como si fuera el mismísimo rey divino de Angkor.

Probablemente una causa del fracaso del régimen y su dureza se debió al fracaso de supeditar su gran proyecto al éxito de sus obras hidráulicas inspiradas en el Imperio Khmer. La incapacidad de incrementar la productividad redujo el suministro de alimentos volviendo aún más dura la vida diseñada por el régimen. Por lo tanto, nos centraremos en las causas que llevaron a los jemeres rojos a supeditar su éxito a esta idea.

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Parte 5: El Imperio Khmer como inspiración.

Sorprende que, en pleno siglo XX, se intentase establecer un régimen tan sanguinario, sustentado en un sistema económico medieval, pero es falso o, cuando menos, confuso. No podemos entender ese sistema medieval al estilo europeo. En realidad, desde el siglo IX al siglo XV en Camboya existe un gran gobierno central, nada que ver con el medievo feudal, una teocracia de regularidad al estilo de la China imperial, del hinduismo o de los faraones egipcios. Donde ese gran poder central divinizado era capaz de mover grandes masas de fuerza de trabajo para llevar a cabo obras colosales. Imagen que concuerda mejor con la de los jemeres rojos desplazando a toda la población al campo para trabajar hasta la extenuación.

El Imperio khmer data sus inicios en el comienzo del siglo IX adoptando un patrón de gobierno hindú, ubicándose al norte del lago Tonle Sap. Y parece deber su esplendor a la capacidad de almacenar agua para compensar la sequía natural durante gran parte del año. Con este fin los reyes mandaban construir grandes embalses artificiales, llamados barays. Lo que permitió una alta concentración demográfica gracias al alto rendimiento de 3 ó hasta 4 cosechas anuales, según los relatos de los viajeros chinos. Circunstancia objeto de debate historiográfico, pues se ha argumentado la imposibilidad técnica para ser llevada a cabo. Lo que es seguro fue la construcción de dichos embalses y que la misma servía a la divinización del soberano. Fue Jayvarman II (802-850) quien fundó este imperio e inició el culto al rey-dios khmer(devaraja) vinculado a Shiva. Quien era responsable de la fertilidad, la llegada del agua a los humanos. Por lo que la construcción de los embalses acercaba al rey khmer a la figura Shiva.

El cometido del monarca comprendía la justicia, la guerra y el orden. Como una figura infalible de la que emanaba la ley y la prosperidad de su pueblo.

Los sucesores de Jayavarman II consolidarían el modelo construyendo sus propios embalses, los dos primeros de 300 y 1400 hectáreas. El segundo supuso el trabajo de 2000 obreros durante dos años para desplazar 400.000 toneladas de tierra. Estos embalses, siempre según la teoría hidráulica de Groslier, permitían la irrigación de 1000 kilómetros cuadrados, para alimentar a medio millón de personas. Otro baray posterior, construido en el siglo XI, ocuparía hasta 1600 hectáreas. La construcción de estos embalses se compaginaba con la construcción de templos en una disociación del poder divino. El templo su representación simbólica y en la irrigación su poder sagrado.

El Imperio Khmer alcanzó su máximo nivel de unión entre el poder divino y real con el reinado de Suryavarman II, en pleno apogeo del imperio en auge económico y militar sustentados en un gran poder centralizado. El rey se convierte en un avatar de Vishnu como Paramavishnuloka: “El que ha alcanzado el reino del supremo Vishnu”. Y es cuando se construyó el templo de Angkor Vat. Símbolo del poder khmer. Y siempre con el agua como protagonista de la simbología divina.

A partir del siglo XIII las derrotas militares con los cham y los siameses debilitaron el imperio. Al final Camboya acabó atrapada en una pinza entre Siam y Annam que poco después supondrá el final definitivo del Imperio Khmer. “El mismo cerco desempeña un papel central en la trágica crisis que se abre para el reino budista a fines de los años sesenta, coincidiendo con la guerra de Vietnam, la intervención norteamericana y la amenaza revolucionaria experimentada por Thailandia”, afirma Elorza.

La decadencia del imperio es una incógnita histórica, pero se atribuye a la crisis de la sociedad hidráulica, la necesidad de mantenimiento de los grandes depósitos de agua, así como de los sistemas de irrigación pudo conducir a la sociedad a un progresivo deterioro retroalimentado por la incapacidad de conservar su infraestructura hidráulica. Lo que conllevaría a un mayor decadencia que supondría una mayor dificultad para el mantenimiento, etc… Pues el sistema requería un esfuerzo constante, casi sobrehumano, de la población.

La clave de la historia del reino de Angkor es la credibilidad de la documentación que la sustenta. Ya que no existe documentación propia del mismo, la reconstrucción se realiza gracias a los documentos de los viajeros extranjeros y a los grabados de los templos, lo que deja grandes lagunas para rellenar con hipótesis. Y, aunque exista constancia fehaciente de la construcción de los enormes barays, no existe prueba alguna de cómo se usaban. En definitiva, habría que establecer una distinción entre la Historia, la reconstrucción histórica y la mitificación de esta última. Camboya alcanzó el siglo XX manteniendo la misma relación vital con el agua, la crecida del Mekong y la inundación de las tierras, el cultivo del arroz y la tan ansiada segunda cosecha. Y después de 1954, los jóvenes camboyanos pudieron acceder a la educación. Y alguien como Pol Pot pudo acceder a textos históricos occidentales en los que se hablaba de un glorioso imperio en Camboya que sustentaba su poder en una sociedad hidráulica. Unos sistemas de depósito y riego que garantizaban hasta 4 cosechas de arroz anuales. Sin duda una gran esperanza de prosperidad para una sociedad campesina que sólo sabía cultivar arroz. Por lo que, cuando Pol Pot triunfó al frente de los Jemeres Rojos y se hizo con el poder en Camboya, emuló al rey divino de Angkor y esclavizó a su pueblo en penosos trabajos forzados para reconstruir la grandeza del imperio divino. Lo que no debió plantearse es que aquellos textos históricos estuvieran equivocados. Pese a haber renegado tanto de todo lo occidental. Y pese al mando cuasi-divino del Angka, que como el rey-divino de Angkor era guardián de la justicia, el orden y la guerra, los jemeres rojos no fueron capaces de obtener una segunda cosecha.

Conclusiones:

El régimen de los jemeres rojos está circundado de un cierto halo de misterio: por su violencia, por su hermetismo y por las acciones que llevaron acabo, como la evacuación de las ciudades y la reconstrucción de un modelo agrícola medieval. Sin embargo no deja de ser un régimen profundamente analizado, precisamente por las razones antes mencionadas. No obstante, las respuestas a las preguntas las hayamos más fácilmente al estudiar Camboya, su sociedad y su Historia. Si indagamos nos encontramos con una sociedad lejana, como si fuera un anacronismo para las expectativas que depositamos en cualquier sociedad del siglo XX. Una sociedad anquilosada en las mismas actividades desde hace siglos, con la “inestimable” ayuda francesa. Pero una sociedad que, al mismo tiempo, llega repentinamente al siglo XX en 1954 e inicia un rápido proceso de modernización, como si se despertase de un largo sueño que durara desde la decadencia del Imperio Khmer en el siglo XIV. Para mayor convulsión, el país se ve irremediablemente implicado en los pormenores de la guerra fría y, pese a ser una sociedad rural enormemente subdesarrollada, sufre unos de los bombardeos más intensivos realizado con la última tecnología del armamento militar. Como consecuencia el país se levanta, un campesinado anteriormente apático y asocial arma a sus hijos, ya sean infantes o adolescentes, e inicia una guerra justificada en su propia defensa. Triunfa. Y a la hora de construir su futuro necesita un referente a donde mirar, una visión inspiradora. Y como muchas otras sociedades miró a su pasado, sus orígenes, para encontrar un modelo social y económico prospero y poderoso. Un modelo de patente camboyana, totalmente alejado de la idea de progreso occidental que tanto daño había causado al país, desde los tiempos del protectorado francés en 1863 hasta los bombardeos americanos de 1973. Una meta que, sin duda, no justificó el exterminio de muchos y las explotación de muchos otros, pero que ayuda a comprender alguna de las muchas incógnitas que oscurecen aún más una de las mayores masacres que conoce el hombre moderno.

Fuentes:

-Sharp, Bruce. “Counting Hell: The Death Toll of the Khmer Rouge Regime in Cambodia”.

-B. P . Groslier en favor de la teoría hidráulica de las múltiples cosechas basada en relatos de viajeros chinos, mientras que M. Van Liere argumenta en su contra.

-Caudal medio del río Mekong al atravesar Kratie entre 1960 y 2004. Mekong River Commission, 2005. Overview of the Hydrology of the Mekong Basin. Vientiane, Lao PDR, Mekong River Commission.

-Antonio Elorza Domínguez. Teoría e Historia del Poder. Universidad Complutense.

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